Crecimiento demográfico y el problema del agua en El Alto
Los autores exploran en este artículo la relación entre demografía y acceso/demanda de agua potable en El Alto. Parten de datos censales y proyecciones de crecimiento de la población y concluyen en que el problema de este servicio básico es mucho más complejo de lo que hasta ahora se conoce
Por Fernando Molina Rodríguez y René Pereira Morató*
Estimaciones elaboradas por el INE indican que la población de la ciudad de El Alto para el año 2004 ascendía a 768.587 personas. El censo del año 2001 oficialmente publicó la cifra de 647.350 habitantes, desplazando a la ciudad de Cochabamba en su rango de tercera ciudad de Bolivia.
La tasa promedio de crecimiento demográfico en el último intercenso 1992–2001 ha sido 5,1 por ciento, cuando el conjunto de las ciudades bolivianas lo ha estado haciendo a 3,6 por ciento. Para tener una idea aproximada de lo que significa, crecer demográficamente a 5,1 por ciento equivale a pensar que, de mantenerse esta intensidad, la población duplicará su tamaño en apenas 14 años. Es decir, El Alto tendrá más de un 1,9 millones de habitantes el año 2015. Afortunadamente esta ciudad ha ralentizado su intensidad de cambio demográfico, ya que entre 1976 a 1992 estuvo creciendo a una peligrosa intensidad de 9,2 por ciento.
El actual ritmo de crecimiento (5,1 por ciento) no obedece sólo a flujos migracionales de origen rural, sino a crecimiento vegetativo, lo que supone que esta ciudad se ha consolidado como un sólido asentamiento y a estas alturas ya se puede hablar de ciudadanos alteños “de pura cepa”.
Pero la migración aún mantiene su importancia. El Alto está entre los diez municipios del departamento de La Paz que recibe población migrante y no la expulsa como los 65 restantes.
Examinemos con un poco más de detenimiento el tema migracional. Según el reciente censo, 246.267 personas no han nacido en esta ciudad y por tanto se caracterizan como inmigrantes absolutos. Pero los migrantes denominados “recientes”, es decir aquellos que han llegado a El Alto entre los años 1996 y 2001, han sido 64.516. Se trata principalmente de 53.446 migrantes del mismo departamento de La Paz y el resto (11.070) de otros departamentos del país. Por tanto, El Alto presentó una tasa de migración neta positiva de 18,53 por mil habitantes. Ello significa que esta ciudad es todavía una importante receptora de las corrientes migratorias provenientes de la población rural paceña de las distintas provincias empobrecidas del departamento. La ciudad de La Paz dejó de ser una alternativa para la población pobre, ya que este municipio, según el censo último, arrojó una tasa negativa de migración de –12,01 por mil habitantes.
Los 647.350 habitantes registrados en los informes del Censo 2001 se distribuyen en 165.320 hogares.
La Secretaría Técnica del Consejo de Población (ST–Codepo) en un ejercicio prospectivo que ha elaborado estimó que esta misma ciudad tendría para el año 2015 más de 1,1 millones de personas.
Situación del agua potable
Hoy día, en casi todo el mundo, la administración del recurso agua es identificada como una de las preocupaciones más críticas que afectan su acceso. El siglo XXI, denominado la “centuria del agua”, posiblemente para llamar a la sensibilidad colectiva el tema de la seguridad del agua, especialmente en aquellas ciudades y mega ciudades donde la mayoría de la población vive en ellas y donde con toda seguridad, existirá excesiva demanda para ser consumida: 1,1 billones de personas o aproximadamente 1/6 de la población mundial no tiene acceso a agua; 2,4 billones de personas en el mundo no tienen acceso adecuado a los servicios sanitarios.
En Bolivia, el porcentaje de hogares que no tiene agua por cañería ha ido descendiendo sistemáticamente. Mientras que en el año 1976, aproximadamente siete de cada diez bolivianos no disponía de este servicio esencial; el censo 2001 muestra que aún hay cerca de 38 por ciento que está privado del líquido elemento domiciliario. En las áreas rurales, un poco más del 70 por ciento se hallan carentes, mientras que en las ciudades bolivianas un 17 por ciento. Para este mismo año censal de referencia, los departamentos más críticos en esta materia, porque más del 50 por ciento de los hogares no disponen de agua por cañería, son Beni (65 por ciento), Pando (61 por ciento) y Potosí 56 por ciento. Santa Cruz y Tarija son los departamentos, donde el déficit es menor (entre 22 y 24,5 por ciento). Cochabamba presenta un mayor déficit (46,1 por ciento) que La Paz (34,5).
Situación del agua potable en El Alto
El Municipio de El Alto está conformado por nueve distritos de los cuales el noveno es considerado como “distrito rural”. Cada distrito se encuentra conformado por Organizaciones Territoriales de Base (OTB) según la Ley de Participación Popular. El Distrito 3 posee la mayor cantidad de OTB (118) y el mayor volumen de población (132.879 habitantes).
Entre los Distritos con valores altos en cuanto a densidad poblacional se destacan el número 6 (12.467 hab/km2) y 1 (10.806 hab/km2), respectivamente. El distrito con un valor menor es el número 7 (341 hab/km2).
En el mapa se observa que las viviendas que cuentan con el servicio de agua en mayor proporción están ubicadas en el Distrito número 3 del municipio, seguido por el 6 y 1 (se ubican alrededor del Aeropuerto de El Alto) cuya mancha urbana existe desde 1909.
El Distrito 4 posee un 65 por ciento de viviendas con este servicio cuya mancha urbana fue conformada a partir del año 1980; mientras que los distritos 7, 5, y 8, con una mancha urbana estructurada entre 1992 y 2001, carecen en casi su totalidad de este servicio.
Las tendencias poblacionales indican que los futuros ejes de expansión de asentamientos humanos se dirigen hacia el Distrito 8, por donde pasan las carreteras hacia el departamento de Oruro y a Viacha.
Algo interesante por destacar es que el Distrito 6, cuyo principal uso del suelo es comercial, posee el servicio de agua, sin embargo presenta serias deficiencias en cuanto al servicio de alcantarillado, similar caso ocurre con el Distrito 4.
En suma, las OTB con mayor densidad de población (que se hallan en los Distritos 3, 6, 1, y 4) poseen en un 85 por ciento el servicio de agua.
No obstante, el déficit entendido como hogares que no disponen del agua cuya procedencia es de cañería de red y su distribución es por cañería dentro de la vivienda está estimado en 64,5 por ciento. Este porcentaje se halla contemplando en 16.127 hogares que reciben agua no por cañería, a los que se adiciona 87.487 hogares que reciben agua por cañería fuera de la vivienda, sobre un total de 160.654 (descontados los 4.666 hogares rurales). Obviamente nos referimos a un porcentaje extremadamente alto.
Discusión
La situación descrita no ha sido tomada en cuenta por los prestadores del servicio de agua potable para asumir el desafío de otorgar una cobertura total con calidad a las y los ciudadanos alteños. Es decir, no se han contemplado en la toma de decisiones variables demográficas presentes (como el volumen poblacional, la tasa de crecimiento, la estructura por sexo y edad, etc.) y menos aún la prospectiva demográfica o una visión de mediano y largo plazo. Ello ha impedido que se tomen las necesarias previsiones, de este modo posiblemente se hubiera evitado un conflicto de las proporciones que todos conocemos.
Tampoco se han considerado variables culturales (aseo, higiene, usos del agua, etc.) y la capacidad de pago de la población, ya que el consumo de agua es bajo, y lo es porque además de razones culturales influyen características económicas que obstaculizan el pago del verdadero valor del servicio.
En todo caso, cobertura total y calidad del servicio es lo que se aspira. Ése es un derecho de toda la población. ¿Se logrará ahora con otra solución diferente a la salida de Aguas del Illimani?
* Los autores son docentes de la UMSA
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