Bolivia en los últimos años ha sufrido profundas convulsiones sociales y políticas. En el mes de octubre de 2003 fue precisamente la ciudad de El Alto el epicentro de una insurrección popular que desnudo una serie de problemas  producto de la marginalidad, la exclusión y la pobreza. Varios niños y jóvenes se contaron entre los más de setenta muertos que dejaron los hechos de violencia. Esta ciudad distante a 15  kilómetros de la sede de gobierno -La Paz-, está compuesta por emigrantes llegados del área rural y del interior del país. Con cerca de un millón de habitantes la mitad de la población tiene menos de veinte años, esto genera una gran presión sobre los jóvenes mas aun por el hecho de que cada año se gradúan 12.000 bachilleres y apenas 2.000 encuentran trabajo o ingresan a la universidad, generando tensiones, conflictos generacionales y un caldo de cultivo propicio para la frustración y todo tipo de acciones ilegales y antidemocráticas. Son dinámicas juveniles que fácilmente se convierten en problemas de agresión, delincuencia y violencia en las calles.

 

Los jóvenes sienten el peso de no encontrar trabajo o de tener estudios que no les rinden ingresos, por ello se identifican fácilmente con pandillas desgajadas de la cotidianeidad urbana y que les permite un reforzamiento de su identidad colectiva dedicándose al robo y al consumo de alcohol y drogas.

 

Es también la ciudad de El Alto la más alta de Bolivia sobre 3.800 metros, demostrando que el fútbol es practicado donde se vive, por ello el denominativo de “fútbol con altura”. El fanatismo por la práctica de este deporte y la imposibilidad de conservar el césped por las condiciones climáticas y la carencia de agua, ha llevado a la construcción del primer stadium con césped sintético de Latinoamérica, a ser inaugurado próximamente.

 

Aprovechando la convocatoria que tiene el fútbol, se utiliza este deporte como herramienta de intervención social con el objeto de generar la integración entre los miembros de las comunidades barriales. Busca la recuperación del barrio como espacio público abandonado o mal utilizado para generar un lugar de aprendizaje de los valores del deporte (respeto por el rival, respeto por las reglas del juego, trabajo en equipo y juego limpio) y de convocatoria y protagonismo de la niñez y la juventud en su capacidad de promotores de cambio.

 

La organización del proyecto se da a través de una alianza estratégica entre la ONG Centro de Profundización de la Democracia, que ha tenido en los últimos años un trabajo dedicado a la capacitación de jóvenes y la Escuela de Fútbol “Ramiro Castillo” que tiene como principal referente al actual jugador de fútbol y seleccionado nacional Iván Castillo.

 

El proyecto se realiza a través de la identificación, formación y capacitación de líderes jóvenes para que estos asimilen las herramientas para la constitución de redes barriales a través del fútbol, de esta parte se encarga el Centro de Profundización de la Democracia, al igual que de los talleres interactivos para hacer de los jóvenes candidatos sólidos en el mercado laboral. Por otra parte la Escuela de Fútbol selecciona a potenciales jugadores que por sus habilidades puedan destacar en un futuro dentro del balompié nacional, a estos se les otorga las becas correspondientes.

 

Desde el mes de Septiembre se han llevado a cabo varios campeonatos barriales teniendo como lugar de encuentro las calles de El Alto y algunos colegios. Es nuestro objetivo ampliar el área de acción hacia la región de Los Yungas lugar productor de la hoja de coca y de donde han salido exponentes principales del fútbol nacional.

 

FOTOGRAFIAS DE CAMPEONATOS

 

ESCUELA DE FUTBOL "CASTILLO"

 

DATOS DEMOGRAFICOS DE LA CIUDAD DE EL ALTO